Chilenos en SL

Otro blog más sobre Second Life

Pero madre…

Madre…te tengo que contar algo.

Sí, es algo serio.

Es que tengo otra vida.

Pero..escúchame. Si sé, si sé, pero escúchame y verás.

Bueno…tengo otra vida. Donde tengo amigos…no, no son imaginarios, son de verdad.

Si, voy a fiestas, compro ropa, tengo mi casa y una tienda donde vendo cosas.

No, no los conozco y tu no puedes conocerlos, pero son mis amigos.

No, no te estoy mintiendo. Madre, cuelga el teléfono por favor.

Esto es serio.

Si, se supone que soy otra persona. Pero eso no es todo, madre…

…es que en esta otra vida soy mujer.

Pero mamá…no grites…

No, no soy homosexual….sólo que en esta otra vida, mi personaje es una mujer. Es normal en esta segunda vida, muchos cambian de sexo sólo por jugar.

No mamá, no tienen que operarse, es de mentira.

Madre…

Eso no es todo. Es que…

estoy pololeando….

no, en esta otra vida…

Sí, y me voy a casar…

si, mamá, en esa otra vida también, no en esta…

El problema madre…es que estoy pololeando con una mujer.

¿Cómo que no entiendes? En esta otra vida…soy lesbiana.

Madre…cuelga el teléfono.

No, no llames al doctor. No me he vuelto a enfermar. Si estoy sano…

Madre…Madre!! por favor, si es cierto…es normal…y no estoy enfermo.

Madre, que no me vengan a buscar. Diles que no me encierren, por favor…

Juro no casarme…y me volveré hombre otra vez, pero que no me vuelvan a encerrar con esos locos, madre.

No todo es tan malo madre…estoy ganando plata en esta otra vida.

Si, soy diseñadora de vestuario…

Si, estoy ganado como $1500 dólares mensuales, madre.

Madre….estás enojada?

agosto 15, 2007 Posted by | Cuento, Second Life | Deja un comentario

El 18

El 18 es un día especial. Es mi cumpleaños, aunque más específicamente, mi segundo cumpleaños, ya que es el día que entré en “Second Life”. Años atrás hubiera celebrado con una copita. Viño o chicha, tal vez una cervecita, típico de las fechas. El 18 de septiembre todos los años era día de celebración.

Pero no el año anterior a entrar en SL. Es cierto que celebré más de la cuenta y el día no fue como de costumbre, una fiesta sin parar. Un par de cervezas y dos vasos de chicha al almuerzo. En la tarde, su par de cervezas más y en la noche el asado continuó con 2 vasos de vino, otras cervecitas y dos wiskys de bajativo.

Personalmente aún juro que me encontraba lúcido, tal vez algo mareado y contento, pero en pleno uso de mis facultades y reflejos. Al menos es lo que supongo.

El parte policial y médico no dijo eso. “Avanzado estado de ebriedad” y frases similares llenaron las hojas de mi caso por meses. Fue lo que me dijeron. Yo no recuerdo nada. Nada de ese día, nada del accidente, nada de los muertos y lesionados, ni los 9 meses que pasé en coma en la UCI. De ahí en adelante, sólo recuerdo terapias, camas, doctores y una larga lucha por aprender desde cero otra vez. 3 meses demoré en volver a hablar, y al 18 siguiente, cuando entré en SL, aún no me sabía mi nombre. Asi que inventé uno, mi segundo nombre que es el único que ahora recuerdo.

Es cierto. SecondLife te permite vivir una segunda vida. A mi, en silla de ruedas y sin memoria, me permite vivir mi primera vida. Viva el 18!

julio 21, 2007 Posted by | Cuento, SecondLife | Deja un comentario

De amanecida

Si. Cierto, cierto. Las texturas eran muy similares, tanto que todo parecía real. Entró en el hall del edificio mirando hacia todos lados, pero no vió a nadie.

Es muy temprano, pensó, a esta hora aún no llega nadie. Siguió caminando, pasó la mano por el mármol y lo sintió frío y suave. Un temblor le recorrío la espalda desde la base del cráneo. Sacudió la cabeza para sacarse la sensación.

El tiempo transcurría rápido. En lo que llevaba recorrido el primer piso ya había pasado la mitad de la noche, y la luna llena se ocultaba en el horizonte falso de edificios y casas. Aún asi, nadie habia aprecido.

Sintiéndose como el último hombre vivo sobre la Tierra, corrió por el pasillo hasta la escalera y subió los escalones de dos en dos. Quería llegar a ver el amanecer desde la azotea.

La puerta automática se abrió ante sus narices, mostrandole la oscura azotea. Salió al frío viento de la noche que se terminaba. Caminó hacia el borde y miró la ciudad.

Allá abajo divisó la inconfundible figura humana. Un ser humano! Hacía tiempo ya que nadie andaba por las calles, todos conectados en mundos virtuales.

Se acercó al borde del edificio y saltó al vacío para descender planeando, tal como siempre lo hacía. No logró saber si fue la costumbre o la poca cláridad de la mente en una vida real cada vez menos real. Sólo se dió cuenta tarde que estaba en la Vida Real y no podía volar.

Los suicidios estaban siendo cada vez más frecuentes, fue lo que mencionaron los policias al hacer el informe cuando lo encontraron esa mañana.

julio 14, 2007 Posted by | Cuento, SecondLife | Deja un comentario